26 de julio de 2018

LA NO DUALIDAD: EL FIN DE LA NUEVA ERA


Tu enojo, tus dudas, tus penas y miedos no están “equivocados”, o “mal” o son una señal de “involución”, tampoco corresponden a un nivel “vibracional bajo”, o “negativo”, o “no espiritual”. Todas estas palabras son etiquetas y juicios de la mente que el Corazón no conoce. Antes que todas estas capas conceptuales, los sentimientos solamente son energías solitarias y perdidas en nuestro interior, anhelando calidez, aceptación, empatía, oxígeno y nuestra atención curiosa. El miedo NO es lo opuesto al amor, así como una ola no es lo “opuesto” al océano. El miedo es una expresión completa de consciencia, del mismo océano de consciencia que danza al igual que la dicha, la alegría y el asombro. El miedo es una forma de amor contraída, tensa y densa, pero no su “opuesto”. Este entendimiento no dual te cambiará la vida, y comenzará a poner fin a todas las oposiciones y violencia interna. Tú no “atraes” el abuso, la pérdida, o la desgracia por tener una “frecuencia vibracional” defectuosa. Tú no manifestaste tu cáncer, tu infección o una fractura a través de tus deseos. Estos son conceptos de historias antiguas cargadas de culpa, de una relación de víctima-vergüenza, y francamente narcisistas, basados en un entendimiento dualista. Ya no necesitamos más estos mitos y mentiras de la Nueva Era. Permitámonos voltear en cambio hacia la realidad, y darle la bienvenida a todos los sentimientos, incluso hasta los más “oscuros”, tomándolos como nuestros queridos niños internos, como las olas del Corazón, expresiones extraordinarias de lo Divino.
Jeff Foster
Fuente: Facebook Jeff Foster en español

8 de julio de 2018

LA BUENA MADRE ES AQUELLA QUE SE VA VOLVIENDO INNECESARIA..."


La buena Madre es aquella que se va volviendo innecesaria con el paso del tiempo. Ha llegado la hora de reprimir el impulso natural materno de querer colocar el pichón debajo del ala, protegido de todos los errores, tristezas y peligros. Es una ardua batalla, lo confieso. Cuando empiezo a debilitarme en la lucha para controlar la supermadre que todas tenemos dentro, me acuerdo de la frase del título. "LA BUENA MADRE ES AQUELLA QUE SE VA VOLVIENDO INNECESARIA..." Si realicé mi labor de madre correctamente, tengo que volverme innecesaria. Y antes que alguna madre me acuse de desamor, explico qué es lo que significa eso: ser "innecesaria" es no dejar que el amor incondicional de madre, que siempre existirá, provoque vicio y dependencia en los hijos, como si fuera una droga, a tal punto, de que ellos no sean capaces de poder ser autónomos, confiantes e independientes. Deben estar prontos para trazar su rumbo, hacer sus elecciones, superar sus frustraciones y cometer sus propios errores también. Con cada fase de la vida, una nueva pérdida es un nuevo logro; para las dos partes: madre e hijo. El amor es un proceso de liberación permanente, y ese vínculo no deja de transformarse a lo largo de la vida. Hasta el día en que los hijos se vuelven adultos, constituyen su propia familia y recomienzan el ciclo. Lo que ellos necesitan es tener la seguridad de que estaremos con ellos, firmes, en el acuerdo o en la divergencia, en el triunfo o en el fracaso, prontas para el mimo, el abrazo apretado, y el consuelo en los momentos difíciles. Los padres y las madres, solidariamente, crían a sus hijos para que sean libres y no esclavos de nuestros propios miedos. Es ese el mayor desafío y la principal misión.
Cuando aprendemos a ser "innecesarios", nos transformamos en un puerto seguro donde ellos puedan atracar.
"A quien ames dale: alas para volar, raíces para volver y motivos para quedarse”. Hagamos hijos independientes y seguros de sí mismos para que vivan una vida plena y honrada. “CUANDO UNA MADRE AMA DE VERDAD EDUCA A SUS HIJOS PARA APRENDER A VOLAR”.


EL CORAJE DE REUNIRNOS EN EL FUEGO.


Te escuchare profundamente, sí, pero nunca intentaré corregirte, salvarte, recomponerte, evitar que sientas lo que estás sintiendo o darte respuestas usadas, memorizadas. Nunca fingiré ser ‘el que sabe’, ‘el iluminado’, ‘el gurú’ o un extraño misionero con una verdad conceptual eliminada del tiempo real, inmediato. No consentiré o alimentaré tus historias, conclusiones y proyecciones; no me vincularé con tu drama, no te confundiré con mi propia idea sobre ti, con mi sueño de quien eres. Pero amigo, te hablaré con la verdad, aún si ella te produce un gran dolor. No salvaré nuestro amor de la verdad. Te encontraré en el fuego del infierno. Allí te tomare de la mano. Caminaré contigo tan lejos como pueda caminar contigo en este momento, y te bendeciré cuando nos separemos. Porque en el más profundo vacío de nuestra experiencia somos íntimamente independientes y no podremos fingir lo contrario. El amor no es un sueño, no es ni siquiera una promesa, el amor es la disposición para destruir lo falso, el coraje de reunirnos en el fuego.
Jeff Foster
Fuente: Jeff Foster en español

1 de marzo de 2018

EL AMOR HACIA NUESTRA MADRE TAL COMO ES.

Una de las grandes dificultades que enfrentamos es que nuestras expectativas respecto a nuestra madre van mucho más allá de lo que una mujer común puede dar. A menudo, ella, nuestra madre, tenía que ser aún mejor que Dios. ¡Ay de ella! Si no es como Dios, entonces le hacemos reproches. ¿Qué puede hacer ella entonces? Es una gran injusticia la que le hacemos. Cuando yo me di cuenta de ello, le escribí una carta a mi madre. Hace mucho que ella falleció, pero le escribí una carta. La carta a mi madre decía aproximadamente esto: 

Querida Mamá:
Tú eres una mujer común como millones de otras mujeres.
Te amo como a una mujer común. Solamente por haber sido una mujer común, has amado a mi padre y también él es totalmente común. Así es como se juntaron: como hombre y mujer. Se amaron como hombre y mujer, acto totalmente normal y común. Como millones de otras mujeres y hombres. De su amor surgí yo. Soy un fruto de su amor, un amor totalmente común, así como hombre y mujer que se aman. Luego me estuvieron esperando con esperanza y también con temor, pensando en que todo resultara con bien. Entonces me diste a luz con dolores, así como otras mujeres dan a luz a sus hijos, acto totalmente normal y común; así es como la naturaleza lo ha determinado. Entonces estaba ahí. Ustedes me miraron y se sorprendieron: " ¿Es ésta nuestra criatura?", pensaron. Se miraron a los ojos y dijeron: " Sí, es nuestra criatura y nosotros somos sus padres".
Me dieron un nombre, con el cual soy llamado. Me dieron su nombre y le comunicaron a todas las personas: " Esta es nuestra criatura y nos pertenece". Sí, y entonces me cuidaron a lo largo de muchos años. Siempre se preocuparon de mi bienestar y de lo que quizá necesitaría. Así estuvieron presentes para mí y como millones de otros padres también estuvieron presentes para sus hijos, de forma totalmente común. Por haber sido tan comunes, también cometieron errores y hubo cosas que me dolieron. Pero sólo porque han cometido faltas, yo pude crecer y me pude hacer como ustedes. Les agradezco que fueran tan comunes. Así los amo, exactamente como fueron. Así fueron buenos para mí.
Querida mamá, aún tengo que decirte algo importante. Te libero de todas mis expectativas. Que vayan todas más allá de lo que se pueda exigir a una mujer común. Nadie ha hecho más por mí que tú. Es mucho más de lo que fue necesario. Así te amo, totalmente común, como eres, querida mamá.
Bert Hellinger

Pd: Aplica también para los PADRES.



22 de enero de 2018

CONSEJOS PARA LA MUJER FUERTE.

Si eres una mujer fuerte protégete de las alimañas que querrán
almorzar tu corazón. Ellas usan todos los disfraces de los carnavales de la tierra: se visten como culpas, como oportunidades, como precios que hay que pagar. Te hurgan el alma; meten el barreno de sus miradas o sus llantos hasta lo más profundo del magma de tu esencia no para alumbrarse con tu fuego sino para apagar la pasión, la erudición de tus fantasías.
Si eres una mujer fuerte tienes que saber que el aire que te nutre acarrea también parásitos, moscardones, menudos insectos que buscarán alojarse en tu sangre y nutrirse de cuanto es sólido y grande en ti.
No pierdas la compasión, pero témele a cuanto conduzca a negarte la palabra, a esconder quién eres, lo que te obligue a ablandarte y te prometa un reino terrestre a cambio de la sonrisa complaciente.
Si eres una mujer fuerte prepárate para la batalla: aprende a estar sola, a dormir en la más absoluta oscuridad sin miedo, a que nadie te tire sogas cuando ruja la tormenta, a nadar contra corriente.
Entrénate en los oficios de la reflexión y el intelecto. Lee, hazte el amor a ti misma, construye tu castillo, rodéalo de fosos profundos pero hazle anchas puertas y ventanas.
Es menester que cultives enormes amistades, que quienes te rodean y quieran sepan lo que eres, que te hagas un círculo de hogueras y enciendas en el centro de tu habitación, una estufa siempre ardiente donde se mantenga el hervor de tus sueños.
Si eres una mujer fuerte protégete con palabras y árboles e invoca la memoria de mujeres antiguas. Haz de saber que eres un campo magnético hacia el que viajarán aullando los clavos herrumbrados y el óxido mortal de todos los naufragios. Ampara, pero ampárate primero. Guarda las distancias. Constrúyete. Cuídate. Atesora tu poder, defiéndelo. Hazlo por ti. Te lo pido en nombre de todas nosotras.
Gioconda Belli

16 de enero de 2018

HONRA LO QUE ESTÁ VIVO EN TI.

Cuando estés llorando amigo/a olvida que estás llorando,  sólo deja que las lágrimas fluyan. Cuando estés riendo, olvida el motivo de la risa, y ríe de todos modos. Cuando estés enojado, sólo por un momento olvida aquello que te hizo enojar, y honra, —incluso celebra— las sensaciones puras, quemando, pulsando en tu cuerpo. Acércate más, quédate presente, honra lo que está vivo en ti. Permite que esas energías poderosas se muevan sin una historia, sin culpa, sin juicio, sin resistencia (Incluso permite la resistencia también, si eso es lo que está vivo en ti.) Conócete a ti mismo como vida, el espacio incondicional para todo.

Jeff Foster
Fuente: Facebook - Jeff Foster en Español

14 de enero de 2018

HAY QUE CURARSE PRIMERO.

Uno tiene que curarse primero. Te andan obligando a disfrutar el momento, a soltar lo que te hace mal, a dejarte fluir con las circunstancias y a entregarle todo al Universo para que suceda lo que convenga. Uno primero tiene que curarse. Dejen de mentirle a la gente rota que todos sabemos que a nadie deja de sangrarle la herida por poner las patas en el agua y acariciar al perro mientras se les agradece la existencia a las tostadas que comemos todas las mañanas. La gente pide magia para que no duela y entonces se lo cree, y después los ves por ahí sintiendo culpa por no tener los huevos necesarios para salir a bailar y reírse a carcajadas mientras acaba de enterrar en el medio del pecho al amor de su vida. Termínenla. La gente rota guarda pedazos de vida que necesita sanar. Necesitan abrazos que se acomoden como mantas capaces de apretarles bien los cuerpos hasta que dejen de supurar. Tienen que dejar de supurar. Tienen que sanar. Están lastimados, no son boludos. No necesitan escuchar lo que hace rato están tratando de hacer y no pueden. A veces no se puede viejo, no se puede. Es que la vida a veces duele. Duele. Las pérdidas, los desengaños, los desencuentros, los abandonos, las decepciones, los sueños frustrados, las promesas incumplidas... Duele. Todo eso duele. Entonces antes de meter las patas en el agua y sacarse una selfie acariciando al perro, tienen que sanar. Y para sanar hay que saber frenar. Mirar lo que nos sacudió el cuerpo y el bocho y frenar. Frenar para ver, para entender, para reconstruir y también muchas veces para terminar de destruir. Cortenla con esas boludeces de que el que no se anima no es valiente, agitando esa pseudo libertad que se supone hay que poner en marcha porque mañana puede ser que se termine el cuento. Dejen de molestar a la gente que está haciendo su duelo, que se está encontrando con su pena con su soledad y sus vacíos. Respeten. No sean mentirosos. Todos sabemos que a veces simplemente no se puede. No se puede. Esa gente se está sanando. Se está enfrentando a sus fantasmas y a sus tormentas porque para poder salir a bailar con la música a todo lo que da, primero hay que saber curarse. Eso es la vida. Asumirlo es el paso necesario para poder pararse cuando se pueda y como se pueda. No apuren a la gente. Dejen que se curen, carajo, Y después quizá sí. Con menos dolor, con la herida ya sanada y con el cuerpo más liviano, que pongan las patas donde las quieran poner , que cumplan esa cuenta pendiente por hacer, que llamen a quien tengan que llamar, perdonar a quien no pudieron perdonar y que si se les canta el culo le agradezcan al Universo y a las tostadas por todo lo que les da. Pero dejen que la gente se sane. Dejen que se curen, carajo.

Lorena Pronsky

1 de enero de 2018

CARTA RADIÓNICA NUMEROLÓGICA.

Es un completo estudio numerológico a través del cual se puede evaluar si la energía que define la personalidad de un individuo, armoniza con su misión de vida y con sus otros sub-aprendizajes. En realidad una Carta Radiónica Numerológica es el estudio de un perfil personal que abarca, de manera muy práctica y con visión de conjunto, todos los detalles que una persona necesitaría, los múltiples aspectos de su personalidad, su potencial general, su salud, la vocación profesional, las posibilidades y experiencias que le vaticina su destino, así como el conocimiento adelantado de las oportunidades que podrían depararle las tendencias de sus ciclos personales de vida.

Bajo un enfoque radiónico agradable, la persona encontrará en dicho estudio, benéficos consejos relacionados con el crecimiento energético que le servirán como guía específica para aumentar su potencial, alcanzar sus metas y por ende, incrementar la calidad de su vida.

VIVIANA MAZUERA P.
Terapeuta personal y empresarial
Especialista en Numerología Tántrica 
y Medicina Vibracional (Radiónica)

Información sobre consultas personalizadas:
Medvibracional8@gmail.com

NÚMERO 11 - AÑO NUMEROLÓGICO DE LA TIERRA 2018

Así como cada uno de nosotros, según nuestra fecha exacta de nacimiento tenemos un año personal numerológico, así mismo la tierra tiene uno, cuyas vibraciones nos acompañan desde el 1 de enero  hasta el 31 de diciembre y nos afectan a todos, no tan directamente como nuestro año personal específico (a menos que también sea un número 11), pero todos los otros números lo deben tener en cuenta porque quieran o no, van a estar influenciados por algunas de las características de esta vibración,  conocer la vibración 11 les ayudará a armonizarse, sincronizarse  y tener la sabiduría de integrarla amorosamente a su cotidianidad.

Vibración 11 = Incambiable, Transmutación y transformación, apertura de consciencia y enseñanza. Sabiduría, paz interior, conocimiento de leyes universales. Gurú. Protección. Todos los números maestros son sinónimos de luz interior y simbolizan las mejores cualidades del número base. El 11 es una vibración que trasciende los límites de la mentalidad y el comportamiento humano. Es un reto que exige niveles de conducta muy elevada y severa que no les permite olvidar que ante todo y sobre todo se deben a los demás. Bajo la vibración 11 se debe tratar de mantener actitud de calma y aceptación pase lo que pase. Consiste en ser inspiración de los demás para generar en ellos una verdadera transformación espiritual. Capacidad inventiva y habilidad para desarrollar nuevas formas de pensamiento. Puede hacerlo como docente, filósofo, inventor, psicólogo o líder espiritual o religioso, transmitiendo lo que capta en su espíritu. De no lograrlo, puede desarrollar su misión como el número 2.
El año 11 te obliga a hacer una profunda introspección sobre cómo se ha desarrollado tu vida hasta este momento. Tendrás la necesidad de buscar un camino diferente ya sea profesional o espiritualmente. Sentirás que las ideas y pensamientos fluyen constantemente por tu cabeza, en ocasiones hasta el punto de inquietarte o agobiarte, esto pasa porque la energía del año 11 te está empujando a tomar decisiones.
Es tu momento de evolucionar, de dar el siguiente paso y transmitir a los demás tu sabiduría interior, los cuestionamientos personales estarán presentes en muchos momentos de tu año, ahora la vida te empuja no solo a darles respuesta a todos tus interrogantes, sino también a concretar acciones para enfrentarlos y crecer como persona.
Este ciclo está lleno de inspiración, aprovecha esta vibración para crear tu propio método ya que ahora las cosas se darán en gran escala. Deberás estar preparado para contraer mayores responsabilidades y consciencia de tus acciones, la vibración maestra del año 11, hace posible la realización de tus ideales sobre todo cuando se impulsan ideas de beneficio social e interés comunitario, es tu momento de hacer cosas que trasciendan.
La clave para transitar de forma positiva este año será tratar de encontrar el aprendizaje que nos aporta cada situación, sin rebelarnos ante aquellas cosas que no podemos modificar, sino más bien tomando una actitud más elevada frente a las mismas. Toda disciplina de aprendizaje o enseñanza tradicional, metafísica o espiritual nos ayudará a lograrlo. Es el momento de encontrarte con tu verdadero Ser Interno y de integrarlo plenamente a tu vida en total consciencia. Es tiempo para florecerte interiormente, para alcanzar la iluminación y la realización a nivel espiritual.
Es un año benéfico para las artes en general, el trabajo espiritual o de ayuda a los demás, el interés en grupos con metas sociales, la enseñanza y escritura de tus ideas, para formalizar negocios o grandes contratos y cualquier tema relacionado a lo espiritual y metafísico.
En un año 11, la vida te prepara una de las más grandes lecciones de tu ciclo, así que busca el ¿para qué? de los acontecimientos que estás viviendo, encuentra el significado y resuélvelo de la mejor manera, el hacerlo de forma correcta te llevara más allá de tus fronteras, este es un año para trascender y evolucionar.

CLAVES PARA TRANSITAR EL AÑO 11:
Año para tomar decisiones importantes y hacer cambios profesionales y personales. Gran oportunidad de compartir tus ideas, conocimientos y habilidades con otros. Tiempo en el cual tus palabras e ideas inspiran e impresionan, se concretaran en cualquier proyecto que elijas, prepárate para aterrizar este año 11 todo lo que traes en la cabeza. Momento en la vida en la que te verás forzado a tomar decisiones, analiza y reflexiona muy bien las cosas antes de hacerlo.

Recuerden: 

"Yo soy la intuición despierta en mí que me eleva y transforma. Yo soy mi expansión infinita." 


19 de septiembre de 2017

¿QUIÉN ERES SIN TU HISTORIA ESPIRITUAL?

Por favor, no me hables de ‘Consciencia Pura’ o de ‘Vivir en lo Absoluto’. Quiero ver cómo tratas a tu pareja, a tus hijos, a tus padres, a tu preciado cuerpo. Por favor, no me des sermones de ‘la ilusión del yo separado’ o cómo lograr felicidad en solo 7 días. Quiero sentir un calor genuino que irradie de tu corazón. Quiero escuchar lo bien que escuchas, cómo te abres a la información que no se ajusta a tu filosofía personal. Quiero ver cómo tratas a quienes no están de acuerdo contigo. No me digas lo despierto que estás, lo libre que estás del ego. Quiero conocerte por debajo de las palabras. Quiero saber cómo eres cuando te encuentras en problemas. Si puedes admitir tu dolor plenamente sin pretender ser invulnerable. Si puedes sentir tu ira sin dar paso a la violencia. Si puedes permitir la entrada a tu dolor sin volverte su esclavo. Si puedes sentir tu vergüenza sin humillar a los demás: Si puedes fastidiarlo todo, y admitirlo. Si puedes decir ‘lo siento’, desde tu corazón. Si puedes ser plenamente humano en tu gloriosa divinidad. No me hables de tu espiritualidad, amigo. Realmente no estoy tan interesado. Solo quiero conocerte a TI. Conocer tu misterioso corazón. Conocer al hermoso humano que lucha por la luz. Antes de ‘la persona iluminada’. Antes de cualquier palabra ingeniosa.
Jeff Foster
Fuente: Facebook = Jeff Foster en español

5 de agosto de 2017

POR QUÉ “SER BUENO” PUEDE RESULTAR AGOTADOR

Al ser sensibles, empáticos, nos resulta fácil ver lo mejor de la gente. Sin esfuerzo miramos más allá de la máscara, de la fachada, de la personalidad, del ego, miramos lo sagrado en el interior de los demás.
Con mucha facilidad vemos su dolor, sus decepciones, sus anhelos más profundos, incluso cuando nos atacan verbalmente, cuando nos humillan o cuando nos ignoran por completo. Nos resulta difícil juzgar, porque nos vemos a nosotros mismos también. Pueden burlarse, juzgarnos o criticarnos. Pueden humillarnos, insultarnos. Pueden ofendernos, no escucharnos, pisotearnos, diagnosticarnos, bloquearnos en sus corazones. Pueden rechazarnos a nosotros y a nuestro camino. Pueden anularnos, o reprimirnos. Sin embargo, los abrazamos con empatía. Entendemos sus necesidades, sus sentimientos, sus penas. Sentimos el dolor que no son capaces de sentir. Vemos su bondad subyacente, aunque su comportamiento sea menos que consciente. ¡Somos rápidos para perdonar! Nuestra tendencia, al ser empáticos, es ignorarnos a nosotros mismos en favor del “otro”. El “otro” es a quien tendemos a enviar nuestra atención amorosa.  Llamamos a esto ‘altruismo’. ¡Y puede resultar agotador!
Tal vez como niños aprendimos que nuestra propia experiencia de primera mano en tiempo real no era válida, o confiable, o ni siquiera real. Aprendimos a desviar la atención de nosotros mismos para volvernos cuidadores, apoyadores, terapeutas, sanadores, salvadores, a muy temprana edad. Era una cuestión de supervivencia. Ser egoísta era morir, psicológicamente. Hacer feliz al otro era una cuestión de vida o muerte.
Cuido del otro, y estaré bien. Brindo apoyo al otro, sin importar lo mal que me trate, sin importar qué tanto confunda las cosas.
Aprendimos que: El amor significaba necesitar y ser necesitado. El amor era condicional. El amor era impredecible. El amor era algo por lo que teníamos que luchar, mendigar; que teníamos que abandonarnos y anularnos por él. El amor era algo que teníamos que dar para poder recibirlo; que no nos llegaba en forma natural, que teníamos que ganárnoslo siendo niñas o niños “buenos”.
Después, permitimos que los demás pasaran por encima de nosotros, que ignoraran nuestro propio dolor, reprimiendo nuestra verdadera voz, y luchando por ser perfectos, intentando ser buenos, espirituales, compasivos y tratando de estar “bien”. Creímos que éramos “altruistas”, pero realmente, en el fondo, seguíamos luchando por nuestras vidas. Tal vez atrajimos amigos, amantes y compañeros que no eran capaces vernos, que no entendían o que no les gustaba nuestra sensibilidad, que no estaban interesados en nuestros sentimientos y necesidades más profundas. Compañeros a quienes tuvimos que cuidar, incluso salvar. Compañeros que no eran compañeros, en el sentido profundo de la palabra. Compañeros que simplemente estaban en un camino diferente. En el fondo, no nos sentimos realmente amados, pero no sabíamos hacerlo de otra manera. Teníamos nuestro modelo de lo que era el amor, y se sentía “seguro”.
Aquí hay una invitación para comenzar a romper el ciclo de la adicción a la felicidad de los demás, la adicción a sentirnos necesitados, la adicción a buscar amor donde no se puede encontrar. ¡Hoy, deja que todo el mundo se encargue de su propia felicidad! Descubre la felicidad dentro de ti. Descubre tus pies en el suelo, tu respiración conforme sube y baja. Descubre este profundo abrazo interno a tus pensamientos y sentimientos; este amor que abraza la alegría tanto como el dolor, la dicha como el aburrimiento. Descubre la emoción de recorrer tu propia senda, caminando en lo Desconocido, degustando tu propio sabor.
No puedes hacer felices a los demás, pero puedes inspirarlos a través de vivir tu propia felicidad más plenamente. Puedes ser una llama que encienda a otros en lugar de buscar desesperadamente que otros la enciendan. En la mayoría de los casos, estarías esperando por siempre. Detén la espera. Comienza a vivir. A veces tienes que ser más egoísta para ser realmente “altruista”. Tan egoísta que dediques toda tu vida a resplandecer majestuosamente, inspirando a los demás en lugar de tratar de arreglarlos, esperando en vano que el amor fluya hacia ti. Sé empático, sí, escucha atentamente, sí; comprende el dolor de los demás, sí; pero recuerda, no tienes que arreglarlos. Y tu dolor también importa. Y no estás mal al esperar que tus sentimientos y necesidades sean reconocidos. Mereces empatía también. Mereces amor. Mereces ser escuchado. Siempre lo has merecido. Eres valioso. Ya no tienes que probar tu valía una vez más. Así que hoy, regálate una amable y empática atención. Inunda de amor cada parte de ti; comprométete a no abandonarte más en nombre del “amor”, en nombre del “altruismo”, en nombre de “ser bueno”. Porque el amor no es algo que debas mendigar o ganar; es lo que irradias desde tu interior.
Jeff Foster
Fuente: Jeff Foster en español (Facebook)

25 de julio de 2017

NO PODEMOS HACER TODO ESTO JUNTOS, PERO NO PODEMOS HACER TODO ESTO SOLOS.

Soy poderoso porque estoy solo. Y nada ni nadie me importa. Soy intocable. Invencible. Auto suficiente. Completo. Lleno de amor. Una presencia no dual ilimitada. No necesito ayuda aquí.
Soy poderoso porque estoy desnudo, soy un niño precioso, un principiante, expuesto a los elementos y tan dependiente de los demás, y tan honrado por todo lo que se ofrece y todo lo que no sé y todo lo que no puedo ver y tan malditamente indefenso ante la creación, tan necesitado de Dios y de amor y de la familia y de la comunidad, estoy tan enamorado de esta unión divina. Yo estaba equivocado, también. Necesito tu ayuda aquí. Madre. Padre. Hermano. Amante. Extraño. No me abandones ahora. Acércate. Soy poderoso en mi independencia. Sin embargo soy poderoso en mi dependencia. Todos y todo en la existencia me importa, y toca mi corazón. Me mueve. Me afecta profundamente. Me rompe y luego me hace completo. Me hace humilde. Me estabiliza. Me enseña. Ya soy entero, pero necesito que el mundo me haga entero. Estoy loco de paradoja, entonces. Estoy loco de contradicción. Que así sea. No estoy confundido.
Cuando éramos jóvenes nos enseñaron que nuestras necesidades humanas naturales no importaban. O que tener necesidades era un signo de debilidad. La necesidad de amor. La necesidad de conectarnos. La necesidad de apoyo emocional. La necesidad de contacto físico. La necesidad de consuelo y calor humano, un calor que no podíamos ofrecernos a nosotros mismos. Todo era ilusión o inmadurez. Tener necesidades. Ser dependientes. Importarles a los demás. Confiar en que los demás estén allí para nosotros. Creer que los demás nos importan. ¿Cuál era el punto? "Madura", nos decían. "Deja de sentirte tan necesitado". Entonces nos convertimos en buscadores espirituales. Y nos recordaron que nuestras necesidades eran debilidad espiritual, ausencia de coraje. Un claro signo de que todavía estábamos identificados con el ego, que éramos demasiado humanos, que estábamos demasiado “apegados” al mundo y sus placeres, que estábamos demasiado atascados en la “dualidad” y sus historias, que nos sentíamos demasiado temerosos de nuestra soledad. (Todo era verdad. Y todo era una maldita mentira.) Aparentamos no tener necesidades. Pretendimos ser desapegados,  no dependientes, una isla para nosotros mismos. Fingimos que podíamos hacerlo todo solos. Que no necesitábamos apoyo. Que siempre estábamos bien, porque la vida siempre está bien, ¿de acuerdo? Sin familia. Sin amistad. Sin los “otros”. Sin un llanto humano. Sin la Tierra. Pero toda pretensión debe desmoronarse. Todo fue un engaño. Y así fue como nos rompimos y nos abrimos. Porque en última instancia era demasiado doloroso negar el corazón humano y su necesidad de intimidad, su grito para ser escuchado, atestiguado, acogido, ayudado, antes de la muerte. Y en la ruptura de todos nuestros conceptos de segunda mano, descubrimos nuestro verdadero poder: El poder que no necesita nada, que no quiere nada, y sin embargo necesita y quiere también, necesita y quiere sin disculpa o vergüenza. Estoy solo. Estoy completo. Y sin embargo, necesito apoyo. Necesito calidez. Necesito que alguien me escuche de vez en cuando. Necesito un hombro para llorar. Un toque amistoso. Un compañero confiable en el camino. Necesito un consejo. Necesito una reflexión sagrada. Otra voz. Otro universo para amar y entender y en el cual pueda perderme sin perderme. Necesito un hermano, una hermana. Necesito un amigo. Te necesito a ti. Nada me duele. Y aun así me duele. Tal vez tú también sientas dolor, a veces. ¿Te acercarás? ¿Me abrazarás aquí? ¿Y te dejarás abrazar? No podemos hacer todo esto juntos, pero no podemos hacer todo esto solos. En el medio, sí, en el fuego, podemos encontrarnos tan profundamente. No salvándonos unos a otros, pero ya sin abandonarnos por el vacío. Importándonos mutuamente ahora. Dejando entrar al otro. Encontrando seguridad en el riesgo. Tocando, y siendo tocado a cambio. Viendo, y dejándonos ver. Dándonos espacio mutuamente, también. Sin un lugar para descansar entonces, salvo en el amor, y en el aliento. Poderosos. Impotentes. Solos. Juntos.
Necesitando nada. Necesitando todo. Bailando a través de esta paradoja, día a día. Enamorados de la contradicción. Y simple... simple y sencillamente vivos.
Jeff Foster

Fuente: Facebook - Jeff Foste en español

11 de mayo de 2017

AMOR MÁS ALLÁ DEL AMOR

Ama, sabiendo que la persona a la que amas podría no estar aquí mañana, sabiendo que hoy podría ser el último día para encontrarse realmente, sabiendo que no puedes saber cómo termina la historia. Porque, ¿qué quedaría en esta vida si no tenemos nada que perder?
Preocúpate, preocúpate profundamente, preocúpate hasta que duela, preocúpate a pesar de lo que diga la gente, a pesar de las burlas y el rechazo y el riesgo de ser mal interpretado, preocúpate tanto, al grado que deje de preocuparte lo que te pueda llegar a suceder.
Sumérgete, sumérgete con toda tu voluntad, en este agridulce misterio del amor, sin saber lo que es el amor y amar de todos modos, como un tonto, como un niño fascinado, como un loco, como alguien que ha olvidado cómo ser cínico, o cómo ser discreto.
Ama hasta que tu voz se quiebre, y tu corazón se estremezca y tus piernas tiemblen, y tus filosofías se conviertan en polvo, y hasta que tu inteligencia incline su cabeza con vergüenza y reverencia.
Y serás llevado hasta los lugares más oscuros, y tu corazón será encendido en llamas por aquellos a quienes nunca fuiste capaz de abrir tu corazón, y serás recordado de lo que siempre, en secreto, supiste: que con el tiempo, olvidarás todo, excepto cómo morir, y cómo amar.
Jeff Foster

7 de mayo de 2017

¿CUÁNTA GENTE SE OFENDERÁ CONTIGO?

Porque no hiciste las cosas como ellos querían.
Porque no te comportaste como ellos pensaban que tenías que hacerlo. 
Porque no pensabas como ellos.
Porque estabas en un nivel de percepción diferente al de ellos.
Porque no tienes la misma opinión respecto a un hecho como ellos.
Porque tus creencias no cuadran con sus creencias.
Porque eres diversa y distinta a ellos.
Porque tenías otro código de valores diverso al de ellos.
Porque no cumples las expectativas que ellos depositaron en ti, 
en lugar de ponerlas en ellos.
En definitiva, todo esto reúne: se enfadan contigo porque no te pueden manipular, controlar,  o no eres como ellos consideran que TÚ tienes que SER. Por lo tanto, no te aceptan como eres. Sólo te aceptan si te conviertes en marioneta de como ellos sienten, que tú debes ser. Así que ante esto, que se ofendan sí, pero de lejitos, de bien lejitos. Nadie nació para ser marioneta de nadie.


Ana Muñoz Terapeuta
Mujer trueno.

4 de febrero de 2017

LA ADVAITA COMO EXPERIENCIA EXISTENCIAL LIBERADORA Y HEIDEGGER

¿Por qué es una experiencia liberadora nuestra vida? Porque "el juego de la Conciencia pura está siempre quemando lo ilusorio", dice el aforismo del libro advaita El secreto de la realización directa de Pratyabhijna Hridayan.
Cuando la Conciencia real toca este mundo de "representaciones", lo quema, lo aniquila. Por lo tanto, está constantemente quemando la ilusión, y eso hace que la existencia del ser humano en este mundo no pueda ser despreocupada, sino angustiosa. Vivimos en un constante fuego si nos agarramos a lo ilusorio. "Dios es un fuego abrasador", dicen las Escrituras cristianas.
Si observamos lo que sucede en nuestra conciencia superficial, vemos que todo cambia, todo se transforma y se desvanece en el tiempo. Todas las cosas, las personas, todos los contenidos de la conciencia, están cambiando, apareciendo y desapareciendo constantemente. Las cosas son los restos, las cenizas de un fuego constante.
Ver esto con la luz del discernimiento es una experiencia liberadora. Cuando se ve lo falso como falso hay liberación en nuestras vidas porque hay luz. Y la alegría que acompaña siempre a esa libertad interior es indescriptible y no se puede comparar a ninguna otra alegría.
Pero si al producirse este fuego purificador vemos lo ilusorio como real, el cambio y la disolución de las representaciones de la conciencia sin la luz del discernimiento acarrean un gran sufrimiento. Por falsa identificación de la conciencia con las apariencias, nos sentimos "lanzados a las tinieblas exteriores", como dice nuestra tradición: Allí donde se vive la tristeza, el dolor, la depresión. Esta es la angustia existencial. Heidegger lo ha descrito también, con una frase muy expresiva. Él dice que vivimos "arrojados en el mundo".
El ser humano no se siente angustiado por estar en el mundo; otros seres están en él armónicamente, se siente angustiado por estar "arrojado", "fuera de sí", identificando su conciencia con lo falso, sin ver las cosas como son, es decir, representaciones de la conciencia pura o manifestaciones del ser.
Por eso el ser humano sufre, y por eso no hay nada que le libere del sufrimiento que no sea la visión de la Verdad. Se han buscado infinitas evasiones, disfraces, para camuflar las cosas y hacer como si fuesen de verdad en el tiempo. Se ha buscado la felicidad en todos los caminos imaginables en donde no está. Y siempre la angustia ha acompañado al hombre.
Heidegger es un filósofo occidental que ha explicado esto de tal manera que es evidente que lo ha vivido. Es útil, me parece, ver su coincidencia con la filosofía advaita. La visión es idéntica, con un lenguaje, desde luego, muy diferente, sintético y simple en la filosofía hindú, analítico y complicado en la filosofía alemana.
El hombre tiene una posibilidad de elección entre "la existencia inauténtica", entre los entes, o la existencia auténtica escuchando la llamada de la conciencia, del ser.
El "Dasein" (ser humano) inauténtico vive en el tiempo, "perdido, arrojado en el mundo", no es libre. Mientras que el ser humano auténtico, el mismo constituye el tiempo a partir de la temporalidad originaria. En la aceptación de la finitud del "Dasein" está la temporalidad originaria o eternidad.
En el caso de la existencia inauténtica el hombre está fundamentado en la nada. La angustia es, pues, angustia de nada. Y esta nada es el "ser en el modo propio de la existencia inauténtica". La existencia inauténtica consiste en estar fuera de sí, agarrado a lo temporal, a lo impermanente, es vivir como si fuera un ser del tiempo, como si fuera una cosa y estuviera atado a una serie de causas y efectos en el tiempo. Cuando el ser humano vive así, su vida se transforma en lo que Heidegger llama "la cura", que él define como "un esfuerzo angustiado por vivir" 
Esto sucede así porque el ser humano no es del tiempo, sino de la Eternidad. Por eso tanto si lo percibe con claridad como si no sabe percibirlo claramente, existe una llamada constante de la Eternidad dentro de él. "El Ser en el modo auténtico de ser no dice yo, sino que es en el silencio". Es también la pantalla sobre la que se proyectan las imágenes cinematográficas. El ser es aquello sobre el fondo de lo cual aparece lo proyectado. ¿Puede experimentarse el silencio entre dos notas o puede verse la pantalla entre dos imágenes? La misma dificultad hay para vivenciar el Ser entre dos pensamientos.
El Ser en el mundo ―dice Heidegger―, cuando está abierto para sí mismo, permite ver el trasfondo del Ser a través de las proyecciones del mundo, pensamientos, imágenes. Hay un trasfondo que permanece siempre. La experiencia liberadora consiste en ser ese fondo que está detrás. La advaita intenta conducirnos de la proyección con la que nos identificamos, al trasfondo que realmente somos. Es un camino de lo que no somos y con lo que nos confundimos, a lo que somos de una manera inadvertida.
¿Podría haber música sin el silencio? Somos inconscientes de lo Real, pero está ahí siempre, y no podemos ser libres y felices hagamos lo que hagamos mientras no seamos lo que realmente somos.
¿Podemos conformarnos con ser una imagen, una proyección mental, un pensamiento? ¿Aceptamos que somos un montoncito de energía que caprichosamente se ha organizado de cierta manera? ¿No serán todas estas energías físicas o mentales llamadas del Ser?
Para llegar al Ser no es camino adecuado el cortar violentamente las energías o los pensamientos. La guerra contra los pensamientos se efectúa en el mismo nivel. No posibilita lo nuevo. El proceso de pensamiento debe seguir su curso natural, pero con una salvedad, no debo seguir ese proceso, no debo identificarme.
Ese foco de conciencia que puedo llamar "mi identidad" debe estar libre de cosas e imágenes y abierto a lo Real. La filosofía advaita explica que hay una conciencia testigo de lo Real. Y es fácil darse cuenta de que es así. Si la Conciencia fuera movimiento "conciencia de algo", simple relación o representación, como dicen tantos filósofos orientales y occidentales, ¿en ese caso quién podría ser consciencia de la conciencia? Sin un testigo permanente que se diera cuenta del proceso no podría decirse siquiera "la conciencia es cambiante". Para ver el cambio hace falta la quietud como contraste. No podría llamar cambiante a la conciencia si no hubiera algo permanente que la ve moverse. El movimiento no sabe que se mueve.
Cuando veo mis pensamientos moverse, cuando siento que nací y moriré, y seguramente ningún ser de la naturaleza puede sentirlo sino el hombre, cuando tengo esa angustia existencial que me produce el cambio y la aniquilación, es porque hay un trasfondo eterno con el que veo, una luz con la que ilumino el espectáculo.
Si me duele este cambio, esta impermanencia de las cosas, si me duele que la vida sea cambiante y efímera, si me duele estar en el tiempo "arrojado en el mundo", si me duele que las cosas y las personas desaparezcan ante mí, y que incluso yo mismo, lo que creo que soy desaparezca, es precisamente porque de alguna manera intuyo que soy eterno.
Podemos observar cualquier actividad, y sobre todo la actividad del pensamiento con la que tanto nos identificamos. Podemos verlo, mirarlo y descubrir qué hay detrás. Y si estoy constantemente identificado con la acción, cuando no me muevo, cuando no estoy actuando, ¿qué hay detrás? Sí, sigue el pensamiento, sigue el movimiento. Pero más allá del pensamiento, ¿qué hay? ¿Puedo aceptar ese silencio inmóvil que hay detrás?
Si lo hago así, empezaré a distinguir la zona donde están los pensamientos, de un estado de conciencia real, permanente y sereno, en el que el tiempo ha perdido su dominio, un estado de conciencia a partir del cual el tiempo puede ser proyectado o creado. El tiempo sigue su proceso cambiante, el tiempo es pensamiento. Por eso los pensamientos nunca pueden salir del tiempo. Pero la conciencia originaria de donde surge todo aquel movimiento permaneciendo ella inmóvil, está ahí y soy consciente de ella. Esto es una liberación, esta es la única liberación.
El momento de vivir la Verdad es una vivencia directa. Es necesario soltar las identificaciones con todos los momentos intermedios antes de la vivencia de lo Real: las sensaciones, producidas a través de los sentidos corporales, provocan pensamientos, y estos a través de imágenes mentales, despiertan emociones. El conjunto de representaciones en la conciencia es un mundo añadido que oculta lo Real.
Si fuéramos tan audaces de tomar la decisión de vivir la Verdad sin ningún intermediario, es decir, de convencernos de que somos ese trasfondo del Ser, no nos parecería tan difícil ni lejano. Es cierto que muchos agregados se han ido añadiendo como explica la advaita, en el tiempo; pero puedo vivir lo Real directamente, a pesar de todo. Puedo vivir la Verdad a pesar del pensamiento. Puedo vivirla a pesar de las sensaciones e imágenes que los sentidos crean en la mente.
Todas las tradiciones religiosas y filosóficas han dicho siempre que si el ser humano quiere descubrir lo Real, si quiere comenzar el camino de vuelta hacia la Verdad, tiene que des-identificarse del mundo de representaciones e imágenes que crea el conjunto mente-sentidos corporales.
En la vía mística de San Juan de la Cruz está explicado en tres etapas:
1) "Olvido de lo creado". Es decir, de lo que el pensamiento crea en el tiempo, a través de las imágenes de los sentidos.
2) "Recuerdo del Creador". Tomar conciencia de lo Eterno, del trasfondo de la conciencia.
3) "Atención a lo interior". Lo que indica claramente un dar la vuelta a la conciencia y volverla al origen.
Por último, expresa San Juan la vivencia de la contemplación con una sencilla y evocadora frase, aunque un poco ajena a la advaita por su carga afectiva. Dice así: "Y estarse amando al Amado".
Con ese estado contemplativo termina el movimiento de la mente. Quedarse ahí, simplemente amando o contemplando, es vivir la Verdad, y no es algo estático o pasivo, como parece, visto desde la mente condicionada, es el comienzo de los sin comienzo ni fin.
No interfiere esta contemplación ni en las actividades ni en ninguna cosa externa, ya que actúa cada una en su plano de funcionamiento, como una máquina bien dirigida y libre de obstrucciones. Nada cambia exteriormente. Sólo el apego o identificación se desvanece suave pero irremisiblemente, sin hacer ruido, transformándolo todo en luz y en libertad.
Concluiremos diciendo que si me aferro a lo limitado, sea lo que fuere, estoy perdiendo por distracción la Verdad ilimitada.
Descubrir la Verdad me libera de las limitaciones de la conciencia superficial, pero sobre todo me libera de la angustia existencial que produce el vivir lo falso. Conforme lo falso va perdiendo fuerza en mí, la libertad crece desde dentro.
Consuelo Martín

Fuente://www.advaitainfo.com/

2 de febrero de 2017

DIOS O NATURALEZA DE SPINOZA


Dios hubiera dicho:

"Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho! Lo que  quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida.  Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti. Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa.
Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las playas. Ahí es  en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti.
Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad  fuera algo malo.
El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes  expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer.
Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada  tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un  paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito...  ¡No me encontrarás en ningún libro!
Confía en mí y deja de pedirme. ¿Me vas a decir a mí como hacer mi  trabajo?
Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te critico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor.
Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice... yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, de incoherencias... de libre albedrío ¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para  quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad? ¿Qué clase de dios puede hacer eso?
Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti. Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para ti. Lo único que te pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía. Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora y lo único que necesitas.
Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro. Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno.
No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única  oportunidad de disfrutar, de amar, de existir. Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di.  Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar ¿Te gustó?... ¿Te divertiste?...  ¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Qué aprendiste?...
Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.
Deja de alabarme, ¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy? Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido…? ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.

Deja de complicarte y de repetir como perico lo que te han enseñado acerca de mí. Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas. ¿Para qué necesitas más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones? No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro... ahí estoy, latiendo en ti".


“La mente humana, no importa que tan entrenada esté, no puede abarcar el universo. Estamos en la posición del niño pequeño que entra a una inmensa biblioteca con cientos de libros de diferentes lenguas. El niño sabe que alguien debe de haber escrito esos libros. No sabe cómo o quién. No entiende los idiomas en los que esos libros fueron escritos. El niño percibe un plan definido en el arreglo de los libros, un orden misterioso, el cual no comprende, sólo sospecha. Esa, me parece, es la actitud de la mente humana, incluso la más grande y culta, en torno a Dios. Vemos un universo maravillosamente arreglado, que obedece ciertas leyes, pero apenas entendemos esas leyes. Nuestras mentes limitadas no pueden aprehender la fuerza misteriosa que mueve a las constelaciones. Me fascina el panteísmo de Spinoza, porque él es el primer filósofo que trata al alma y al cuerpo como si fueran uno mismo, no dos cosas separadas” Albert Einstein
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...