16 de junio de 2015

FEDERICO GARCÍA LORCA PRESENTA A PABLO NERUDA EN ESPAÑA (1934).

Esto que yo hago ahora se llama una presentación en el protocolo convencional de conferencias y lecturas, pero yo no presento, porque a un poeta de la calidad del chileno Pablo Neruda no se le puede presentar, sino que con toda sencillez, y cobijado por mi pequeña historia de poeta, señalo, doy un suave, pero profundo, toque de atención.
Y digo que os dispongáis para oír a un auténtico poeta de los que tienen sus sentidos amaestrados en un mundo que no es el nuestro y que poca gente percibe. Un poeta más cerca de la muerte que de la filosofía, más cerca del dolor que de la inteligencia, más cerca de la sangre que de la tinta. Un poeta lleno de voces misteriosas que afortunadamente él mismo no sabe descifrar; de un hombre verdadero que ya sabe que el junco y la golondrina son más eternos que la mejilla dura de la estatua.
La América española nos envía constantemente poetas de diferente numen, de variadas capacidades y técnicas. Suaves poetas de trópico, de meseta, de montaña; ritmos y tonos distintos, que dan al idioma español una riqueza única. Idioma ya familiar para la serpiente borrada y el delicioso pingüino almidonado. Pero no todos estos poetas tienen el tono de América. Muchos parecen peninsulares y otros acentúan en su voz ráfagas extrañas, sobre todo francesas. Pero en los grandes, no. En los grandes cruje la luz ancha, romántica, cruel, desorbitada, misteriosa de América. Bloques a punto de hundirse, poemas sostenidos sobre el abismo por un hilo de araña, sonrisa con un leve matiz de jaguar, gran mano cubierta de vello que juega delicadamente con un pañuelito de encaje. Estos poetas dan el tono descarnado del gran idioma español de los americanos, tan ligado con las fuentes de nuestros clásicos; poesía que no tiene vergüenza de romper moldes, que no teme el ridículo y se pone a llorar de pronto en mitad de la calle.
Al lado de la prodigiosa voz del siempre maestro Rubén Darío y de la extravagante, adorable, arrebatadoramente cursi y fosforescente voz de Herrera y Reissig y del gemido del uruguayo y nunca francés Conde de Lautreamont, cuyo canto llena de horror la madrugada del adolescente, la poesía de Pablo Neruda se levanta con un tono nunca igualado en América, de pasión, de ternura y sinceridad.
Se mantiene frente al mundo lleno de sincero asombro y le fallan los dos elementos con los que han vivido tantos falsos poetas, el odio y la ironía. Cuando va a castigar y levanta la espada, se encuentra de pronto con una paloma herida entre los dedos.
Yo os aconsejo oír con atención a este gran poeta y tratar de conmoveros con él cada uno a su manera. La poesía requiere una larga iniciación como cualquier deporte, pero hay en la verdadera poesía, un perfume, un acento, un rasgo luminoso que todas las criaturas pueden percibir. Y ojalá os sirva para nutrir ese grano de locura que todos llevamos dentro, que muchos matan para colocarse el odioso monóculo de la pedantería libresca y sin el cual es imprudente vivir.


11 de junio de 2015

UN MUNDO AL REVÉS.

La vida es un gigantesco juego de Serpientes y Escaleras. Crees que estás a punto de alcanzar la cima, cuando de pronto te ves deslizándote nuevamente hacia abajo. A veces llegas hasta el fondo, sólo para darte cuenta que hay una mejor forma de subir. A veces crees que estás yendo hacia arriba, y sin embargo, realmente estás yendo hacia abajo. Las altas son las bajas, y las bajas son las altas en este enrevesado mundo de sueños. El único sufrimiento surge al tratar de alcanzar la cima, ganar el juego, escapar del mundo. Entonces, te pones en guerra constante con cualquier caída, te aterra que las subidas puedan conducirte hacia abajo nuevamente, que la bajada resulte demasiado pronto y que jamás llegues a descansar realmente. Oscilas entre el triunfo y la humillación, entre el éxito y el fracaso mientras te aferras a la ilusión del control.
¿La solución? Relájate mientras juegas, ríndete, entrégate al juego mismo.
Recuerda que a las subidas le siguen las bajadas y que a las bajadas le siguen las subidas, así como la noche sigue al día. Ve más allá de ganar y perder, más allá de las serpientes y las escaleras. Disfruta de las escaladas… pero también de las caídas. Cae para escalar y escala para caer. Y enamórate de estar dentro del juego, abraza la preciosa incertidumbre del juego. Deja de pretender que sabes.
El juego nunca puede salir mal cuando realmente estás jugando.

Jeff Foster

Traducido por Tarsila Murguía

4 de junio de 2015

ESTO ES LO QUE APRENDES CUANDO ERES UNA MUJER DIFÍCIL DE AMAR.

Que no todo el mundo está preparado
para vivir la vida a tu lado.
Empezar la aventura del romance siempre es sencillo pero mantenerlo a lo largo del tiempo es lo complejo. Te das vueltas en círculos, a veces feliz y extasiada, a veces aterrorizada. Una y otra vez te has hecho las mismas preguntas, te has cuestionado lo mismo, has dejado que el amor te invada, que el miedo de inunde, que las dudas no dejen de hacerte preguntas molestas.
La gente se te acerca con rapidez pero pronto deciden que estar cerca de ti es demasiado, que la energía que irradias pronto se transformará en un fuego que los consumirá. Que tu amor no es sencillo, que tu personalidad requiere mucho, que no están preparados para vivir el amor como el amor debe vivirse, que prefieren seguir escapando a esa realidad descolorida y aburrida que día a día los consume un poco más.
Esto te costó entenderlo y por muchos años tan sólo asumiste que eras tú la del defecto. Las cosas han cambiado, no sin lágrimas y sufrimiento de por medio, pero te has hecho más grande, más fuerte, has llegado a la versión más verdadera de ti misma y no permitirás que nadie te lo quite. Estar contigo significa vivir una montaña rusa de emociones y muchas veces sentiste que tu capacidad de sentir demasiado pronto no era un don como tu madre siempre decía, que no era un regalo, que no era una cualidad importante. Pero ahora ves todo con otra luz: amas más fuerte y más intensamente que nadie que hayas conocido y te sientes orgullosa de ello. Porque, verás, contigo las cosas nunca son a medias, nunca son grises, nunca son inciertas. Tú amas u odias y tus sentimientos siempre son tan claros como una explosión de colores en el cielo. No amas a medias, no haces las cosas sólo para cumplir: tú sientes y actúas con la verdad de lo que tu corazón siente.
Eres brillante, eres hermosa y es cierto que en muchas ocasiones estas personas han clamado que los volverás locos, pero ¿acaso no es eso mismo lo que todos buscamos en realidad? Un amor tan intenso que nos haga olvidar la monotonía del día a día y la simpleza de vivir días que se repiten cíclicamente.
Hubo ocasiones en las que intentaste calmarte, en las que intentaste ir más lento en el nombre del supuesto “amor” que se vivía de esa manera. Las cosas no fueron sencillas, porque tu fuerza es una fuerza incontrolable y te mueves cómo un huracán. Nada podrá detenerte. Eres un fenómeno de la naturaleza, impredecible y hermosa y si hay algo que has comprendido, es que no puedes dejar que nada ni nadie extinga tu fuego interior.
Lo que has aprendido siendo una mujer difícil de amar es claro y es algo que sabes que nunca olvidarás. Has aprendido que el amor que te mereces es uno igual de intenso que el tuyo y que aceptarás nada menos, incluso si eso significa que tendrás que quedarte sola por un tiempo. También has aprendido que el amor más importante de todos es el amor propio y que si te aceptas tal y cómo eres nunca más volverás a caer en la tentación de cambiar por alguien que no vale la pena. La última lección que aprendiste fue la más difícil de todas y algunos días aún tienes que mirarte al espejo para convencerte: pero tu locura a la hora de amar es lo que te hace tan bella, es la fuerza que alimenta tu vida, es lo que hace que seas tan tú y tan increíble. Si hay algo que te repites todos los días cuando te levantas, es que no importa lo que suceda, porque todos los días los vives como si fueran el último y realmente, no hay milagro más hermoso en la vida que ese.
Por Emilia García
Fuente: http://www.upsocl.com/



27 de mayo de 2015

ETERNO AMAR.

Y comprendió que hay personas que brillan sin ser estrella, y que hay silencios que separan, sin ser kilómetros. Que la vida es un poquito así, sin sentido, pero que nos desesperamos por darle uno. Un sentido, con nombre y apellidos, a ser posible. Un sentido que nos abrace por las noches y que no se vaya al vernos las cicatrices: que las comparta con nosotros.
Comprendió que enamorarse era una necesidad tan importante como respirar, y que, al igual que moría si no respiraba, también lo hacía, aunque de distinta forma, si no amaba. Pensaba eso del amor. Y también pensaba que las personas se habían acostumbrado a maquillarse los sentimientos, porque tenían miedo de que alguien llegase y les hiciese daño. Y es que no hay nada peor que alguien te rompa lo más bonito que tienes, es decir, las razones de sonreír, los sueños, las esperanzas. Que te quite las ganas. Así que nos vestimos con un poquito de orgullo, y lo miramos todo desde la distancia, tanteando el precipicio antes de saltar, porque si vamos a morir, queremos morir por alguien que sepa llorarnos.
Y sobre el desamor (o cuando sientes cosas bonitas por alguien que ya está sintiendo cosas bonitas por otro) pensaba que, a veces, es inevitable. Y que, ojalá, pudiésemos elegir de quién enamorarnos, y hacerlo de aquella persona que supiese querernos. Pero las cosas, por desgracia, no son así. Y muchas veces (más de las que me gustaría) terminamos padeciendo insomnio por alguien que, además, e irónicamente, nos hace soñar.
Y luego terminó hablando sobre la capacidad de olvidarnos de las personas, y sobre la naturaleza de los recuerdos, diciendo que la mejor forma de olvidar a alguien que nos duele recordar es llegando a la conclusión de que no merecemos eso, de que merecemos algo más. De que merecemos sangrar por alguien que, luego, venga a curarnos. De que la vida no es tan larga, ni dura tanto, como para estar perdiendo el tiempo esperando trenes que ya han pasado. De que hay que sonreírle a los amaneceres, independientemente de que llueva e independientemente de que compartamos cama con la soledad. Que las cosas llegan cuando menos las esperas, y que si siempre las estás esperando, sólo tardan en llegar un poquito más. Pero llegan, tarde o temprano. Y entonces dijo: "Sigo queriendo a toda la gente a la que he querido en mi vida, pero sólo Amo con esa urgencia en la mirada a la esperanza de que, un día, y qué más da cuándo, Amaré a alguien y será para siempre".
Sergio Carrión

19 de mayo de 2015

NO INTROMISIÓN.

Hay algo que tarde o temprano todos llegamos a entender, y a veces por las malas: nunca tratar de ayudar a alguien a menos que esté dispuesto a recibir ayuda. Hasta que se solicite ayuda, hasta que haya una disposición para escuchar y recibir y dejar ir los viejos patrones, tu intento de ayudar será percibido como manipulación y control – es tu problema, tu necesidad, no la de ellos. Las defensas se alertarán, las posturas se endurecerán, terminarás sintiéndote frustrado o superior o impotente y los roles proyectados de ‘víctima’ te harán sentir más desconectado que nunca.
¿Cómo ayudar realmente? quédate con la persona tal y como se encuentra en este momento. Abandona tu sueño de un sanar inmediato. Baja tu ritmo. Reconoce la validez de su experiencia en ese momento. No intentes imponer tu propia agenda o suponer lo que es "mejor" para ella. Quizás ni sepas lo que es "mejor". Tal vez ella sea más fuerte, inteligente, ingeniosa y se encuentre con muchos más recursos y potencial del que te estés imaginando.
¡Tal vez, lo que sea “mejor” para esta persona sea no desear – o necesitartu ayuda!, quizás necesite sufrir o luchar un poco más. Quizás se esté alineando y sanando en su muy particular manera. Quizás lo que este momento requiera sea confianza, un profundo escuchar que identifique en qué punto se encuentra dentro de su camino. Tal vez tú sólo estés intentando ayudarte a ti mismo.
Puede ser que el verdadero cambio provenga no de tratar de imponer un cambio a los demás, sino a través de alinearte con cómo se encuentra la persona en este momento, liberando toda la inteligencia creativa del momento, honrando su único camino y su misterioso proceso para sanar.
Cuando tratas de hacer que alguien cambie, le estás comunicando que no está bien el estado en el que se encuentra en ese momento, que te opones y te resistes a su experiencia presente y que quisieras que fuera diferente. Incluso podrías estar transmitiendo que no lo amas. Cuando abandonas el intento de cambiarle y te sientas con él, tal y como está, y te alineas con la vida conforme se va presentando, entonces, un grandioso e inesperado cambio se hace posible, porque te has convertido en un verdadero amigo y aliado del universo.
Deja de tratar de cambiar a los demás, ellos cambiarán en su propia forma y en su propio tiempo. Quizás ayudes más saliéndote del camino del cambio.
Jeff Foster 
Traducido por Tarsila Murguía

7 de mayo de 2015

TRENZAR LA TRISTEZA.

“Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello, de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas. Que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa. Y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza. Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole. Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello.” 

Paola Klug, La Pinche Canela

DEPRESIÓN FRÍA.

La Depresión Fría es nuestro más grande desafío conforme nos adentramos en la Era de Acuario. Afecta la vitalidad espiritual y nos conduce a comportarnos de formas que no lo haríamos si estuviéramos equilibrados y sanos. Yogi Bhajan, el maestro de Kundalini Yoga, nos advirtió que con la transición hacia la Era de Acuario, que durará hasta el 2038, la humanidad sufrirá un fenómeno llamado Depresión Fría.
¿Qué es la Depresión Fría?
Es cuando la demanda externa es mayor que la capacidad interna de responder y hemos agotado nuestras reservas. Estamos deprimidos pero estamos tan entumecidos e insensibilizados hacia nuestro propio ser, que no lo sentimos. La depresión por eso se llama “fría”. Esto nos lleva a padecer de enojo interno y aislamiento de nuestra alma. La Depresión Fría es cuando nos desconectamos de nuestro espíritu, fuente, fuerza y guía interior. En su esencia es un profundo sentimiento de soledad, una sensación prevaleciente de ansiedad y una pérdida de significado. Yogi Bhajan lo denominó “el silencio del alma”.
Instintivamente contrarrestamos el entumecimiento causado por la Depresión Fría con un comportamiento que complemente las necesidades de estímulos. Una persona que experimente Depresión Fría no parece estar deprimida para sí misma ni para los otros. Esto es debido a que está ocupada, activa y parece muy llena de energía. Esta persona puede estar trabajando de más, atendiendo “emergencias” constantemente o tomando seis bebidas energéticas al día. Puede estarse involucrando en deportes o actividades extremas, tomando riesgos o abusando de ciertas sustancias. La insensibilidad de la Depresión Fría conduce a la reactividad, la impaciencia y el drama. ¿Conoces a alguien así?
La Depresión Fría no es solo un reto personal; ocurre entre toda la población durante una transición como en la que nos encontramos ahora. Cuando hay un sustancial cambio en la frecuencia energética, la Depresión Fría puede incrementarse a niveles muy profundos, como una marea repentina. Yogi Bhajan dijo que este “periodo gris” del planeta se ha presentado en el pasado, cada vez que hay una transición entre épocas.
¿Qué causa la Depresión Fría?
La sobrecarga de información, el estrés continuo y los cambios radicales contribuyen a la Depresión Fría. Más grande, más rápido, más. Todos estos son los elementos que nos desafían en la vida moderna. Los sistemas glandular y nervioso de la mayoría de la gente en el planeta no están suficientemente desarrollados o afinados para enfrentar este desafío. Cuando no encontramos la energía dentro de nosotros, la buscamos afuera y nos dejamos arrastrar por la prisa.
¿Cómo controlarla?
Todos somos afectados por el impacto de la presión de estos tiempos. Ya no podemos sostenernos únicamente con la energía de nuestro cuerpo. Necesitamos el poder de nuestra frecuencia. ¿Una solución rápida? Obtén tu energía del Prana y no de la adrenalina. El flujo rítmico de las kriyas de Kundalini Yoga restauran los sistemas nervioso y glandular y disuelven de tu cuerpo los antiguos patrones de reacción al estrés. Los mantras acaban con el silencio del alma y fortalecen a tus cuerpos pránico y radiante. Esto te da tanto calma como vitalidad. ¿Una solución todavía más rápida? Respira y canta. Deja que los mantras regulen tu respiración para restaurar tu Prana. Deja que la lengua y los labios se muevan por todos los puntos meridianos para balancear tu cerebro y para lidiar con el estrés. ¿Te sientes tan presionado que no puedes hacer esto? Reproduce y mantén los mantras sonando mientras tú sigues con tus cosas. Hazlos sonar aun mientras duermes. En esta era de cambios, tendremos éxito al dejar que la corriente de sonido trabaje para nosotros.

Por Shanti Shanti Kaur Khalsa/3HO

5 de mayo de 2015

SI TIENES LA POSIBILIDAD DE AMAR A UNA MUJER QUE DANZA CON LA LUNA, ÁMALA.

Es tu oportunidad de vivir un tipo de amor lo más intenso posible. Ámala porque ella así lo hará contigo, te respetara y te brindara la intensidad que hace tiempo no vivías...Con ella no existirán fronteras, tiempos, ni espacio, el tiempo se hará tan relativos que tú mismo te sorprenderás.
Ella es cíclica, y debes ser capaz de amar cada una de sus fases y respetarlas. Ámala con su luna nueva, creando y tejiendo redes de amor hacia los demás, ámala con su luna creciente, emprendiendo cada desafío, ámala con su luna llena, excitante y desbordante de energía, ámala y abrázala con su luna menguante, donde haga catarsis de su ciclo.
Contenla cada vez que lo necesite, la veras tan independiente que se te olvidara que ella es frágil, que una vez al mes necesita llorar y necesita tenerte cerca para sentirte, una mujer así quiere estar con alguien que la proteja, ella no necesita a nadie, ella decide compartir su historia por la evolución de su existencia y ayudarte en la tuya.
Si amas a una mujer que danza con la luna, ámala de verdad porque te sorprenderá la llegada de ella a tu vida, existirá un antes y un después en ti, cambiara cada espacio de tu vida, te hará sentir un éxtasis cada vez que te ame, porque ella cree y siente que nuestras vidas se van entrelazando y sabe que la maravillosa oportunidad de vivir hay que hacerlo con intensidad.
Te pedirá más y más, porque ella no se conforma con poco, ella lo quiere todo, y si no se lo das, lo busca sola. Ella te amara en las noches y en los días y te pedirá que la ames en el balcón, en la cama, en los autos, en la alfombra, en la noche y en el día, te amara en cada lugar que puedas imaginar...
Si amas a una mujer que danza con la luna, ámala de verdad porque te regalará los momentos más conectados con tus sentidos, jugara con los alimentos, brindándote experiencias en sabor inimaginables, creara huertos y plantas, con su creatividad embellecerá todo a su paso, prenderá inciensos y velas, disfrutara del canto, la risa y las largas conversaciones al lado de un vino. Ámala cuando dude y no sepa qué decisión tomar, ámala cuando críe a los niños, cuando trabaje y cuando tome su bicicleta para irse al trabajo. Ámala porque ella es fiel con su esencia. Ella te llevara a lugares que no sabrás que existen, te pondrá de frente con tus mayores miedos, te ayudara con tu propia sombra y te abrazara en medio de la tormenta. Te exigirá que estés a un nivel intelectual, emocional y pasional mucho más alto, y es porque ella quiere que te superes, no por ella, solamente por ti. Ámala y ama cada detalle que exista entre ustedes, disfruta de las tardes por los parques, de las canciones compartidas, de los ataques de llanto y sobretodo...ámala dormida.
Si amas a una mujer que danza con la luna, ámala, pero ámala de verdad, porque ya la han amado antes y todos la recuerdan como la gran mujer de sus vidas, ella pasa por la vida de sus parejas entregándose y entregando lo que más puede. Recordará a cada pareja como sus grandes maestras, las amará y las bendecirá con muchísimo amor, y te sorprenderá la forma en la que las recuerda, siempre con mucho respeto. Ella ha vivido grandes amores y debes saber lidiar con eso.
Si amas a una mujer que danza con la luna, ámala de verdad en la lluvia, y simplemente caminando por la playa, escúchale y plantéale grandes conversaciones, ella trae recuerdos ancestrales y le gusta estar alrededor del fuego, escuchando, conversando. Pasará sus noches viendo la luna, contándote historias, y sobretodo sintiendo la influencia de ella en su vida. Vivirá con los cuatro elementos en su vida constantemente, el fuego ayudándola a trasmutar y comprendiendo el para que de las cosas, el agua enseñándole a fluir, el aire dando energía para no estancarse y purificando, y la tierra recordándole siempre de donde viene. La mujer que danza con la luna, ama su autonomía y debes saber que si ella decide pasar contigo un momento de su vida, ese momento va a ser eterno en la existencia, aprovéchalo, porque ella cuando se da cuenta que su ciclo se cumplió, se pone la mochila y emprende su rumbo. Ella brilla, contigo o sin ti.
Si conoces a una mujer que danza con la luna atrévete a vivir la experiencia más intensa de tu vida, te amaran como muy pocas veces lo viviste, reirás como jamás lo hiciste, sentirás cada espacio de tu cuerpo y te emborracharás de su excitante energía envolvente.
Ella es hermana de todas las mujeres, ama a los niños como propios y respeta cada proceso, si ves una por ahí, la verás haciendo yoga, danza, meditando o simplemente disfrutando, ha viajado por el mundo, sabe que somos una pequeña parte, toma conciencia del planeta, cuida su templo llamado cuerpo, no deja que entren todos, se reúne con las mujeres en cada luna llena, agradece su linaje materno, admira las enseñanzas de su padre, respeta su historia ancestral y sobretodo cree en el amor. Aprendió a perdonar y disfruta de su soledad. Si tienes la posibilidad de amar a una mujer que danza con la luna, piénsalo bien, porque tu vida no será igual después de eso, aunque siendo sincera atrévete, vívelo y siéntete agradecido de esta oportunidad...Si tienes la posibilidad de amar a una mujer que danza con la luna, ámala, pero ámala de verdad.

Fuente: https://mujerdiosaluna.wordpress.com


30 de abril de 2015

SEXO, MEDITACIÓN Y TANTRA.

“Siento como si estuviera en trance, cierro los ojos y me invade un estado gozoso, de ensueño; no estoy dormida ni despierta. Me siento sexual, potente, erótica, viva, terrenal y celestial al mismo tiempo. Olvido todos los problemas y defectos y me sumerjo en este sueño idílico de sudor y humedad, demasiado bueno para creerlo”. Valerie Brooks en su libro “Tantra para mujeres”
La mejor forma de entender el tantra es pensar en la unión del SEXO y la MEDITACIÓN. Meditación como práctica de un estado de profunda concentración y atención focalizada en ese presente. El tantra es estar conscientes de nosotros mismos, presentes y concentrados en ese encuentro sexual.
Vivir la experiencia sexual prestando atención a las sensaciones desencadenará un estado de meditación natural. La búsqueda por potenciar el sentir enlentecerá los movimientos y agudizará los sentidos potenciando la concentración y la vivencia tántrica.
Muchos dicen que introducirse en la MEDITACIÓN a través del sexo suele ser más fácil y accesible gracias al placer físico que facilita el AQUIETAR LA MENTE y así, gustosa la atención, se pierde en ese placer presente que traerá paz interior y relajación.
El “hacer” dará paso al “estar” que propiciará la relajación de la pareja minimizando los pensamientos y toda actividad mental, potenciando así, al cuerpo como punto de partida que generará sensaciones, energía y más concentración.
TANTRA… otra forma de hacer el Amor. Hay encuentros que en sus primeros contactos nos avisan que esa puede ser la ocasión para intentarlo. Probar y disfrutar…, la experiencia nos enseña que aquello que da placer instintivamente se tiende a repetir. Nuevos hábitos saludables también se pueden aprender desde el disfrute y el placer!


Lic. PATRICIA SAFADI, Psicóloga y Especialista en Sexología Clínica
Fuente: www.patriciasafadi.com

27 de abril de 2015

LOS SÍNTOMAS SON EL LENGUAJE DEL ALMA.

A lo largo de nuestra vida tenemos que afrontar determinadas situaciones generadoras de tensiones y conflictos. Además hay una serie de acontecimientos que son especialmente estresantes, como la muerte de la pareja, la separación y el divorcio, el fallecimiento de seres queridos, los despidos o reajustes en el trabajo y la jubilación. Lo que tienen en común todas estas circunstancias es que nos obligan a adaptarnos, nos apremian para que aceptemos los cambios que conllevan, lo que implica, por una parte, incorporar algo nuevo −que de entrada nos da miedo− y, por otra, dejar que se vaya algo que conocemos −que aunque doloroso resulta a la vez tranquilizador.
Frente a los cambios reaccionamos no sólo según nuestra personalidad, más o menos adaptable, flexible y tolerante, sino también a partir de un sistema de creencias que interiorizamos fundamentalmente durante la infancia. Personalidad y creencias constituyen estructuras mentales que a menudo se sienten amenazadas ante los cambios, y como consecuencia se da cierto rechazo y resistencia a ellos. Así, frente a una circunstancia vital especialmente compleja, unida a una falta de recursos internos y ciertas dificultades para adaptarse a ella el ser humano puede generar toda una serie de síntomas, físicos y/o psicológicos, que desde una perspectiva integradora pueden verse como una voz desde el interior que busca ser escuchada.
Por lo general, una persona decide iniciar un proceso terapéutico porque su malestar empieza a ser tan acentuado que se ve «obligada» a pedir ayuda, a buscar a alguien que pueda proporcionarle alivio a sus síntomas y luz en su camino. A veces, esa petición llega incluso mucho después de haber soportado durante un largo período esa oscuridad o sufrimiento existencial. En efecto, taquicardias, temblores, ansiedad, opresión en el pecho, sobrepeso, alergias, problemas digestivos o un estado depresivo son manifestaciones físicas, síntomas que reclaman atención, que se dejan sentir de manera que a la persona cada vez le resulta más difícil vivir haciendo caso omiso de ellos y sin escuchar lo que siente su alma. Porque hay ocasiones en que el alma se queja, protesta y reclama atención. Necesita que la escuchen, aunque algunos intentan hacer lo posible por no tenerla en cuenta.
En verdad no podemos vivir desconociendo nuestras heridas, necesidades y deseos más profundos sin que ello acarree consecuencias. Vivir en la inconsciencia genera sufrimiento. Curiosamente, los síntomas indican la dirección de lo que el alma anhela, pero también aquello de lo que nos defendemos, a lo que nos resistimos con ahínco. Cabría preguntarse entonces: « ¿Qué estoy tratando de evitar?», « ¿De qué me protejo?».
En un sentido amplio del término, los síntomas, sean cuales sean y por extraño que parezca, siempre tienen una intención positiva para quien los sufre. Su sentido es cumplir diferentes funciones para la persona, y así, por ejemplo, sirven para ayudarnos a evitar ciertas cosas y para protegernos de otras, e incluso buscan obtener lo que uno no se atreve a pedir. El entramado de síntomas tiene múltiples significados, pero su finalidad primordial es sernos de utilidad. Porque en última instancia, los síntomas los genera uno mismo, aunque creamos que nos son ajenos y por ello queramos hacerlos desaparecer.
Un síntoma siempre tiene un significado, es un indicador luminoso que atrae nuestra atención y nos informa de que algo está sucediendo. Es tan útil como el pilotillo que se enciende en el coche para avisarnos de que hace falta gasolina o aceite. Los síntomas indican una disfunción, la existencia de cierto malestar interior, dolor y sufrimiento. Podría afirmarse que es la voz del alma que se queja, a la hay que prestar atención y aprender a escuchar. En un plano orgánico, el síntoma es la expresión física de lo que falta en la conciencia, pero la información se halla en la sombra, en el inconsciente, y la persona carece de acceso a ella. Para entender su mensaje y hacerlo consciente es importante analizar el momento de aparición del síntoma, lo que nos proporciona una información relevante: sucesos, sentimientos, pensamientos y fantasías. Y preguntarse: « ¿Qué me impide llevar a cabo este síntoma?», « ¿A qué me obliga?», « ¿Cuál podría ser su intención positiva?», « ¿Qué me quiere hacer ver?».

La depresión es un intento de que se establezca una conexión o comunicación más profunda con el alma, con la totalidad del Ser. Es una bajada a los «infiernos» personales, una parada del ritmo de la vida cotidiana para escucharse, un «no hacer» para enterarse de lo que sucede en el interior. La persona necesita estar en contacto consigo misma, volverse hacia dentro, encapsularse como la crisálida de una mariposa para llegar a tocar fondo. Hasta cierto punto, es necesario aceptar y respetar este proceso, cual animal que lame sus heridas para que sanen.
La depresión proporciona el momento de detenerse y revisar, un espacio para la elaboración de pérdidas y un tiempo para conectar con el alma. Uno se desactiva, se apea de la vida y se entrega a un abandono autocompasivo. La depresión puede desempeñar un papel necesario en el proceso de individuación, un tiempo para madurar, profundizar y reflexionar en pos de la búsqueda de una nueva filosofía de vida. Esa necesidad de aislamiento, silencio y soledad tal vez sea un rito de pasaje, una muerte y resurrección, una transición hacia una reconstrucción interior desde la disolución de viejas perspectivas. El vacío del abismo puede proporcionar sabiduría interior, la aceptación de los propios límites y de la realidad tal cual es, y, como resultado, un sentido de la vida y los valores personales renovados. Un estado depresivo puede verse como un vacío fértil del que puede brotar algo verdaderamente nuevo, o como un proceso de alquimia interior mediante el que llegue a destilarse la propia esencia.
Por su parte, la ansiedad es un estado permanente de miedo que suele aparecer cuando se dan preocupaciones y conflictos no resueltos. Los ataques de ansiedad reflejan miedo al futuro, a los cambios, aunque a la vez sean necesarios. Es sentirse incapaz de lo que la situación requiere. Se acompaña de opresión en el pecho, taquicardia, sudoración, temblores y un nudo en la garganta. La ansiedad es una reacción del organismo ante una situación de peligro, sea éste real o imaginario. En todo caso, es útil porque manifiesta que hay algo que se vive como una amenaza, una alerta ante una situación de peligro o catástrofe. Se trata de hacer consciente e identificar aquello a lo que tenemos miedo, para posteriormente afrontarlo.
Una persona puede quejarse y sentirse víctima de su ansiedad, aunque en realidad es una parte de ella misma la que la genera, es un mensaje dirigido a sí misma. En muchos casos es síntoma de una conducta de evitación: se está eludiendo abordar algún tema que genera dolor o tristeza. Para liberarnos de la ansiedad es necesario ser plenamente consciente de ella, sentirla en profundidad, experimentarla, acogerla e incluso aunque nos suene raro, respirarla. Dejarse llevar por lo que sucede (temblores, estremecimientos…) sin rechazarla ni bloquearla, sintiéndonos responsables de ella. Así, en vez de intentar rehuirla hay que penetrar en ella y preguntarse: « ¿Qué me está pidiendo este síntoma?».
Muchos ataques de ansiedad son una mezcla de emociones, como culpa, rabia, miedo y dolor reprimidos a los que no se les permite la expresión, una «bomba» que si no se exterioriza (eso sí, adecuadamente) causan mucho dolor a la persona. Es posible que requieran un grito, aunque sea a solas, enfadarse, llorar o bien expresar lo que se siente para tomar conciencia de ello. « ¿Qué es lo que me enfada?», « ¿De qué tengo miedo?». Se trata de decodificar el mensaje que quieren trasmitirnos, no de pasarlo por alto o reprimirlo. Porque cuanto más luchemos contra un síntoma más empeorará. Es beneficioso sentirlo, escuchar qué pide, exagerarlo incluso, ya que si podemos exagerarlo también podemos lograr que disminuya. Luchar contra los síntomas sólo sirve para reforzarlos, mientras que abrazar el síntoma nos libera de él.
Otro síntoma bastante común son las cefaleas o migrañas. Si las analizamos con atención podemos darnos cuenta de que suelen aparecer después de períodos de mucha tensión, estrés y una intensa actividad mental, así como de un exceso de estímulos y situaciones en que se está rodeado de mucha gente. El síntoma exige retiro, relajación y descanso, en un espacio en silencio y con poca luz. Si se lo escucha y se le da lo que precisa, remite. Lo interesante sería aprenderlo de una vez por todas, y parar y retirarse antes de que se encienda el piloto rojo de aviso, antes de que empiecen las primeras manifestaciones.
La vida interior nos habla en susurros, y si no somos capaces de escucharla cada vez nos habla más alto. Los síntomas nos comunican una información que está en el inconsciente y pugna por hacerse consciente. El síntoma es la punta del iceberg. De manera que cuanto mayor, más complejo, grave o exagerado sea el síntoma −sea éste físico o psicológico− más inconsciente es, y más sonoro es el grito para que podamos escucharlo, así como mayores son las defensas para que la información pueda acceder a la conciencia. Cuando no nos escuchamos, no nos entendemos o no nos comunicamos con nuestro interior es cuando aparecen los síntomas. Su intención es positiva: en realidad tratan de decirnos algo, darnos una información para que lo inconsciente se vuelva consciente. Los síntomas expresan que una parte nuestra existencia no se puede manifestar, está arrinconada y reclama atención; precisa ser vista, oída, tenida en cuenta. Nuestras creencias nos conforman y limitan. Cuando no estamos en armonía con nuestra propia vida o con la existencia en general, surgen los síntomas e incluso la enfermedad. Desde esta perspectiva integradora, se trata de encontrar aquellos aspectos que han intervenido en el origen y causa de la enfermedad, dar sentido a los mensajes que recibimos y localizar las creencias limitantes y experiencias pasadas que están bloqueando el mensaje y su comprensión.
Aunque a veces no seamos conscientes, en el ser humano existe una necesidad imperiosa de crecimiento interior, de poner fin a lo viejo y gastado. Necesitamos «actualizarnos» constantemente, aceptar y facilitar ese crecimiento tomando conciencia de aquellos aspectos en nosotros que «mueren» y «renacen» sin cesar, que nos hablan de la necesidad de cambio a que tantas veces nos resistimos. La cura está en conectar con el alma y escucharla con amor.

Ascensión Belart
Blog Un viaje hacia el corazón



LA MENSTRUACIÓN DE LAS MUJERES NO ES UN ERROR DE LA NATURALEZA.

"Las mujeres han odiado muchas veces su sangre menstrual en lugar de comprender que ella es la fuente de su poder. La sangre lleva los códigos genéticos y, dado que la Diosa Madre es la fuente de todas las cosas, de ella proceden los códigos. Es ahí donde está escondida la historia.
Se puede utilizar la sangre menstrual para nutrir la vida vegetal, para marcar la Tierra y para hacerle saber a la Tierra que la Diosa está otra vez viva. Generalmente, las mujeres ya no sangran directamente sobre la tierra. Hacerlo supone una transferencia directa de la energía de la Diosa. Cuando las mujeres dan su sangre a la tierra, ésta se nutre. Durante eones se ha dicho a las mujeres que su sangre es una maldición y han empezado a sentir miedo de su propia sangre. No comprenden que es su fuente y su poder. Una vez que abandonéis los viejos tabúes y comencéis a trabajar con vuestra sangre menstrual, os daréis cuenta de que tenéis un efecto diferente sobre los animales y las plantas. . .
Podéis marcar el terreno en el que vivís con vuestra sangre menstrual. Podríais empezar por los puntos cardinales: norte, sur, este y oeste. Y, con el tiempo, impregnaríais la tierra igual que un pintor pone capas de pintura sobre un lienzo. Podéis diluir la sangre con agua y así aumentar la cantidad. Podéis bendecirla y utilizar cristales para que mantenga su vibración. Este proceso supone el marcaje del territorio de la Diosa. Hará que las plantas y los animales tengan una renovada vitalidad y la sensación de ser Uno con la Diosa...
Sugerimos que cuando fundéis nuevas comunidades, que las mujeres se junten durante el período de su menstruación e intenten entender este momento y compartan su poder y su conocimiento con los hombres. Explorad los misterios de la sangre como un proceso natural de la vida comunitaria. Vuestro cuerpo y sus ciclos crean una imagen de la vida. . .
Si queréis tener un jardín más fértil, el más fértil de la ciudad, utilizad vuestra sangre diluida en agua. Vuestro jardín florecerá.
Os daréis cuenta de que vuestra sangre puede acelerar el crecimiento de los alimentos. Acelerará muchas cosas. La menstruación de las mujeres no es un error de la naturaleza. Es uno de los mayores regalos. Es el elixir de los dioses. Las mujeres aborígenes guardan su sangre menstrual en bolsas y luego la utilizan para sanar heridas. Hay muchas cosas que las mujeres pueden hacer con su sangre".
Barbara Marciniak



24 de abril de 2015

QUERIDA MAMÁ QUE TRABAJA.

Sé que muchas veces eres juzgada por otros por dejar a tus hijos al cuidado de otros para poder ir a trabajar. Mucha gente insinúa que no amas a tus hijos tanto como una mamá que se queda en casa y que lo mejor es que las mamás se queden en casa con sus hijos.
¿Cómo pueden decir esto de ti? Sé que amas a tus hijos tanto como cualquier otra mamá. Sé que regresar a trabajar no fue una decisión fácil. Tuviste que medir los pros y los contras desde mucho antes de que naciera tu bebé. Siempre va a ser una de las decisiones más importantes de tu vida. Pensaste esto aún desde que estabas en la escuela y estabas escogiendo tus materias.
Te veo en todas partes. Tú eres la doctora con quien llevo a mis hijos cuando están enfermos. Eres la alergóloga de mi hija, la que le diagnosticó alergia al maní. Tu eres la terapeuta que está tratando el dolor de espalda de mi esposo. Eres la contadora que nos ayuda con los impuestos. La profesora de básica de mi hijo. La directora de la guardería. La profesora de gimnasia de mi hija. La agente de bienes raíces que nos ayudó a vender la casa.  ¿Qué clase de mundo sería este si tu no estuvieras ahí para nosotros? ¿Si hubiera sucumbido a las presiones de los que insistían que el lugar de una mamá es en casa con sus hijos?
Yo sé que mides cada trabajo para ver si queda bien con tu familia. Sé que te despiertas una hora antes que todos los demás solo para poder hacer algo de ejercicio o tener un tiempo para ti. Sé que llegas a reuniones importantes después de haber estado despierta toda la noche con tu pequeño. Sé que cuando llegas a casa en las tardes, tu “segundo trabajo” empieza. La gente no entiende que estás a cargo de tu casa y además tienes un trabajo. Regresas a casa y haces comida, bañas a tus hijos, les lees un libro, los acuestas, y les das beso de buenas noches. Tú pagas las cuentas, vas al súper, lavas la ropa, los platos y todas esas cosas como todas las mamás.
Sé que muy seguido te sientes culpable por tener más tiempo separada de tus hijos y siempre sacrificas tus tiempos de descanso. Sé que no puedes tener un “día libre” cuando tus hijos están en la guardería. Yo sé que aceptas el hecho de que tu trabajo es tu tiempo libre por ahora. Sé que cuando estas en el trabajo no desperdicias ni un minuto. Sé que te comes tu almuerzo en tu escritorio, no sales por café y muestras absoluta dedicación y concentración en tu trabajo. Después de todo tú escogiste estar ahí, tú quieres estar ahí. Sé lo buena que eres para discernir a aquellos que están cuidando a tus hijos y que muchas guarderías ofrecen un excelente cuidado para los niños. Yo sé que sólo dejas a tus hijos en un lugar donde estás segura que van a ser bien cuidados y queridos. Sé que pasas muchos días en casa cuidando a tus hijos cuando están enfermos y sacrificas tu paga por eso. Y además sé que en secreto disfrutas mucho estos días y te revelas para poder estar con ellos. Sé que muchas veces te sientes culpable por no poder estar ahí todo el tiempo. Pero, mamá que trabaja, tengo la certeza de que estás poniendo un excelente ejemplo para tus hijos. Les estas enseñando que una mujer puede tener una carrera y contribuir de alguna manera al mundo fuera de casa y a la vez ser una increíble y amorosa mamá. Le estás enseñando a tus hijas que ellas puedan hacer lo que ellas quieren hacer con sus vidas. Les estás mostrando fuerza, dedicación, tenacidad, durabilidad y además  lo estás haciendo con mucha alegría y amor.

Sólo quería que supieras que entiendo. Porque las dos somos mamás.

Con mucho Amor y admiración,
Mamá Que No Trabaja

Fuente: BioBioChile 

20 de abril de 2015

¡OJO CON ELLAS!

"Ojo con ellas…andan por ahí, con su atrevido miedo, lindas, leídas, viajadas, sensibles. Ojo con ellas. Vienen de cerrar una puerta con decisión, pero sin olvido. Amaron, construyeron, parieron, cumplieron.
Amaron a su hombre, dieron alas a sus crías y ahora, desentumecieron las suyas: ¡ahí estaban! intactas, brillantes, soberbias, majestuosas, listas para el vuelo: no ya las de un hornero, sí las de una gaviota, soberana y curiosa. Saben de la vida y de tu hambre porque con su cuerpo han sabido saciarlas. Expertas en estupidez y sus matices: se reconocieron inmersas en ella hasta el estupor y soportaron mucho hasta el dolor; sabrán distinguirlas, no lo dudes. Versadas en economía, la aplican en el gesto, en el andar y en su exacta sensualidad. Ojo con sus caderas sabias: ya se estiraron y contrajeron, se estremecieron y agitaron.
Saben del Amor, en todos sus colores, desde el rojo resplandor al mustio gris. Sus piernas fuertes arrastran raíces todavía. Prontas a sentir, van con una vieja canción en los labios, profunda intensidad en la mirada y delicada seguridad en la sonrisa. Pero, si esta advertencia es tardía, y descubres que ya no puedes dejar de pensar en ellas, entonces, ten cuidado de ahora en más, no te equivoques, no lo arruines: no les envíes un mensaje de texto, mejor invítalas un café con tiempo; no recurras al email, preferirán sin duda un poema en servilleta. No les hagas promesas, no les vendas imágenes, mejor exhibe tu autenticidad más despojada. No caigas, por rellenar, en aturdido ruido vacuo, deja que respire un silencio en común. Vienen de quemar las naves y cambiar comodidad indolente por riesgo vital. Avanzan por un camino incierto, pero elegido. En sus carteras, fotos, un perfume y algunas lágrimas. En sus miradas, una decisión...Ojo con ellas… tal vez, si tienes suerte, haya una en tu camino"
Jorge Eduardo Cinto






13 de abril de 2015

CARTA DE AMOR DE JUAN RULFO A CLARA APARICIO.

Chiquilla:
¿Sabes una cosa?
He llegado a saber, después de muchas vueltas, que tienes los ojos azucarados. Ayer nada menos soñé que te besaba los ojos, arribita de las pestañas, y resultó que la boca me supo a azúcar; ni más ni menos, a esa azúcar que comemos robándonosla de la cocina, a escondidas de la mamá, cuando somos niños. También he concluido por saber que los cachetitos, el derecho y el izquierdo, los dos, tienen sabor a durazno, quizá porque del corazón sube algo de ese sabor. Bueno, la cosa es que, del modo que sea, ya no encuentro la hora de volverte a ver. No me conformo, no; me desespero. Ayer pensé en ti, además, pensé lo bueno que sería yo si encontrara el camino hacia el durazno de tu corazón; lo pronto que se acabaría la maldad a mi alma. Por lo pronto, me puse a medir el tamaño de mi cariño y dio 685 kilómetros por la carretera. Es decir, de aquí a donde tú estás. Ahí se acabó. Y es que tú eres el principio y fin de todas las cosas.

Juan

10 de abril de 2015

LAS PAREJAS DE LA NUEVA VIBRACIÓN.

Nuevas ideas, nuevas perspectivas marcan el nacimiento de un nuevo sentido en las relaciones de pareja.
Actualmente hay muchas rupturas por vibraciones distintas entre ambas partes, problemas personales, etc. También ahora ocurre que hay quien despierta a la realidad actual y deja de aguantar con las situaciones que llevan arrastrando desde hace tiempo.
Las nuevas parejas conectadas a la nueva vibración, son parejas muy especiales con una consciencia de luz y Amor, y conscientes de la renovación cada día de su conquista-enamoramiento a la pareja, siendo así cada día una nueva experiencia llena de ilusión, felicidad, Amor y consciencia.
Parejas conectadas álmicamente, luego la atracción predominante no es solamente física ni pasional, sino espiritual, y por lo tanto la atracción y felicidad es muy duradera. Una pareja más holística, que comparten físicamente, sentimentalmente, intelectualmente y además espiritualmente, siendo ésta última la cualidad más destacada e importante.
Este nuevo enfoque del Amor es una vía para crecer, evolucionar, expandir la conciencia y alcanzar la divinidad a través de esta experiencia.
Hay que saber estar con una misma, pero sin sentir soledad, sino todo lo contrario, sintiéndote feliz por dedicarte tiempo, conectando con tu interior, con tu paz, auto descubriéndote. Es elegir cada día estar contigo.
Mientras tanto y hasta que llegue a ti la persona que te corresponde, debes de trabajarte personalmente para elevar tu vibración y así el universo te pondrá a esa persona delante de ti, incluso puede que esa persona ya haya pasado antes por tu vida pero que no la hayas visto con la claridad de ahora, y es porque este es el momento y porque te has dado el tiempo suficiente.
Sin embargo si durante este tiempo de espera te entretienes con pequeñas distracciones, vas de acá para allá hasta que llegue el gran amor, pues al estar tu sistema de información ocupado energéticamente por alguien, aunque sea algo esporádico, pues la llegada de ese gran amor se retrasa, y si son muchas veces las que haces esto, puede que ese gran amor no llegue jamás.
Lo mismo ocurre si esa persona ya está en tu vida pero no terminas de sentirla o tenerlo claro, pues esto muchas veces se da porque el sistema informático de la persona está saturado o con una información de baja vibración o desfasada y que no se ajusta a la actual.
Incluso estas pequeñas distracciones el universo lo interpreta como que has bajado el listón de ese gran amor a conformarte con menos, lo que te traerá cada vez personas de menor vibración y que también hará bajar la tuya, es como un bloqueo que te haces tu misma al dejarte llevar por las pasiones o falsa felicidad, y digo falsa porque al no partir del corazón tiene los días contados.
Antes los vínculos de pareja eran por necesidad, y ahora son vínculos para complementar y compartir. Antes eran seres incompletos y se movían desde la carencia, y ahora son completos y por eso pueden compartir.
Primero debes ser feliz contigo misma, para después poder compartir. Las nuevas parejas están unidas, pero sin perder la libertad. Dos seres completamente entregados viviendo el amor y que unen sus almas en armonía, plenitud, pasión, sencillez, dulzura, y admiración, sin importarles los demás, sin bloqueos, ni trabas, etc. Un Amor libre, sin tener que guardar las formas ni normas establecidas, un Amor libre actuando espontáneamente como los niños.
Cuando dos almas se encuentran, este puede considerarse un momento sagrado, y es vivir el tiempo en el no tiempo, en el que cada día aparece de forma natural y espontánea la reconquista de la pareja, disfrutando así de una relación y una vida plena.
Ángel Pavón.


6 de abril de 2015

SON MUY POCOS LOS QUE ENCUENTRAN LA COMPAÑÍA CONSIGO MISMOS .

“Hay personas que tienen pareja pero se sienten 
tan solas y vacías como si no las tuvieran. 
Hay otras que por no esperar deciden caminar al lado 
de alguien equivocado y en su egoísmo, no permite que ese alguien se aleje aun sabiendo que no le hace feliz. Hay personas que sostienen matrimonios o noviazgos ya destruidos, por el simple hecho de pensar que estar solos es difícil e inaceptable. 
Hay personas que deciden ocupar un segundo lugar tratando de llegar al primero, pero ese viaje es duro, incómodo y nos llena de dolor y abandono. Pero hay otras personas que están solas y viven y brillan y se entregan a la vida de la mejor manera.  Personas que no se apagan, al contrario, cada día se encienden más  y más. Personas que aprenden a disfrutar de la soledad porque las ayuda a acercarse a sí mismas, a crecer y a fortalecer su interior. Esas personas son las que un día sin saber el momento exacto ni el por qué se encuentran al lado del que las ama con verdadero amor y se enamoran de una forma maravillosa.” 
Teresa de Calcuta 

Cada una de las palabras de esta composición contiene una fuerza enorme.  Lo cierto es que mantenemos de forma equívoca la creencia de que no tener acompañantes en la vida es algo terrorífico. Hay pocas cosas que nos inspiren tanta tristeza y compasión como contemplar a alguien “en soledad”. De hecho, parece que desde la más tierna infancia esto nos resulta chocante, pero lo cierto es que de niños sabíamos apreciar esos ratos con la única compañía de uno mismo.
Hay personas que no saben, no quieren o no conocen la posibilidad de no tener pareja o de caminar solas por la vida, por lo que se asustan ante la gente que prefiere caminar sola. En verdad, la necesidad y el miedo a estar solo se huele, se palpa.
No entienden que la compañía de uno mismo enseña a discernir lo que uno quiere y lo que no en su vida, así como a respetarte y defenderte. Esto favorece que el amor llegue de una forma extraordinariamente diferente que el que llega cuando uno no se cultiva a sí mismo, pues el amor aparece de una forma tan fuerte como el amor propio. Así, las personas que aman por necesidad se esclavizan a sí mismas obligándose a mantener relaciones que están intoxicadas desde el principio. Tristemente esta necesidad abunda, es un virus que nos amenaza de forma permanente, creando dependencias absolutamente letales para el amor propio.
Es por esto que encontrar la compañía en uno mismo es un maravilloso tesoro. No se trata de pensar que somos autosuficientes en todos los aspectos porque, aunque en realidad solo nos necesitamos a nosotros mismos para respirar, el aspecto socioemocional es verdaderamente importante para mantenernos cuerdos. Lo que sí podemos decir es que no necesitamos a nadie pero sí que preferimos ciertas compañías que sintonicen con nuestro interior, aunque haya personas que no lo entiendan. Este asunto de la independencia lo podemos resumir en una simple frase: es mucho mejor que te necesiten porque te quieran y no te quieran porque te necesiten.
La soledad elegida es grandiosa porque te ayuda a conocerte a ti mismo, a valorarte y a confiar en ti como burbuja de protección. No es necesario no tener pareja para elegir la soledad, puedes tener una vida relacional totalmente plena pero necesitar reservarte unos minutos al día o a la semana para ti.
En definitiva, se trata de gozar de momentos de intimidad más que de soledad. Y no solo es una opción, sino que resulta verdaderamente recomendable para todo el mundo.
Frecuentemente nos equivocamos pensando que la soledad elegida y la soledad obligada son lo mismo, siendo la dureza de la última la que identificamos con facilidad.  La soledad obligada, en la que añoras y te sientes aislado ante tu dolor, es un arma que despedaza al ser humano. Además, cuando estamos inmersos en este tipo de soledad,  erramos buscando mostrar indiferencia pensando que eso nos protegerá y enmascarará nuestra desolación, pero con ella solo conseguimos destruir nuestro amor.
Sin embargo esto no pasa cuando la soledad es elegida, cuando necesitamos que ella nos aconseje y nos ayude a encontrar esa parte de nosotros mismos que hemos perdido. Acompañarse a uno mismo y disfrutar de esos momentos de intimidad personal nos ayuda a pensar y a ejercitar nuestra mente.
Pasamos media vida pretendiendo ser y hacer a los demás felices, creándonos una obligación constante de satisfacer lo que los demás demandan sin pensar en nuestro mundo interno. La soledad elegida o autonomía es la experiencia más cercana a la libertad que podemos experimentar, gozando y eliminando la carga de nuestras obligaciones aunque solo sea por unas horas.
Sin duda, a pesar de lo que la sociedad nos dice, acompañarnos a nosotros mismos es algo extraordinariamente deseable y, desde luego, la única vía para alcanzar el equilibrio interior.


Fuente: www.lamenteesmaravillosa.com
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